25% de arancel a los autos hechos en la UE: la industria europea tiembla con Trump al mando

Trump autos

El presidente norteamericano pretende ahora gravar con una alta carga impositiva a los autos hecho en el Viejo Mundo.




Las políticas proteccionistas de Donald Trump no dan tregua. Además de anunciar que los aranceles a los productos canadienses y mexicanos entrarán en vigor en abril; en su primera reunión de gabinete en la Casa Blanca, arremetió contra Europa.

“Muy pronto anunciaremos nuevos detalles sobre los aranceles a la Unión Europea. Serán del 25% en general y se aplicarán a los automóviles y a todas las demás cosas. La Unión Europea se formó para fastidiar a los Estados Unidos; ese es su propósito y han hecho un buen trabajo al respecto. Pero ahora soy yo el presidente”, aseguró el mandatario estadounidense.

Tras estas declaraciones, la Unión Europea no tardó en reaccionar. Lejos de ser “un fastidio” para el país norteamericano, un portavoz de la UE afirmó: “Más bien hemos sido una bendición para Estados Unidos. Estamos dispuestos a colaborar si respetamos las reglas, pero también protegeremos a nuestros consumidores y empresas en todo momento. No esperan menos de nosotros”.

Según el Departamento de Comercio estadounidense, Estados Unidos, segundo mercado automovilístico mundial por detrás de China, importó en 2024 vehículos por valor de unos 269.000 millones de dólares, 95.000 de ellos procedentes de México. Le siguen Japón, Corea del Sur, Canadá y Alemania. En tanto, que las exportaciones estadounidenses apenas alcanzaron los 72.000 millones de dólares.

Por su parte, Alemania es el primer importador europeo de autos en Estados Unidos. En 2024, dicha nación suministró a EE.UU. automóviles por un valor de 25.590 millones de dólares, con una cuota de mercado del 11,7%. Porcentaje que se eleva al 18,2% si se toman en cuentan todos los vehículos desde el Viejo Mundo.

Ante este panorama, Trump lo que pretende es que las firmas europeas (así como de cualquier otra región) instalen sus fábricas en el país norteamericano, generando así la mayoría del empleo y riqueza en su territorio.

Y si bien marcas como Volkswagen, Mercedes y BMW ya tienen fábricas en Estados Unidos, por lo que podrían sortear los aranceles; dicha carga impositiva afectaría a toda la cadena de valor, es decir, a los proveedores de componentes también y no solamente al producto terminado.

Frente a todo ello, Stéphane Séjourné, Vicepresidente de la Comisión Europea y responsable de Industria y Mercado Interior de la UE, aseguró en X que: “Europa reaccionará, inmediatamente y con firmeza”.

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