Las disímiles posturas de los líderes de izquierda de la región frente a las elecciones en Venezuela

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y su par de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, durante una cumbre con mandatarios de América del Sur para discutir el relanzamiento del bloque de cooperación regional Unasur, en Brasilia, el 29 de mayo de 2023. Foto: Reuters

Mientras el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva dijo que “se asustó” con las declaraciones de Nicolás Maduro, de que si él pierde las elecciones habrá un “baño de sangre”, el nicaragüense Daniel Ortega apuesta por una "gran victoria" de su homólogo venezolano. El mexicano AMLO, en tanto, parece haberse alejado de cualquier tipo de mediación con Caracas.


La semana pasada, el presidente venezolano, Nicolás Maduro, hizo una dura advertencia sobre la posibilidad de un “baño de sangre” si los partidarios oficialistas no garantizan la victoria en los comicios del 28 de julio.

“El destino de Venezuela, en el siglo XXI, depende de nuestra victoria el 28 de julio. Si no quieren que Venezuela caiga en un baño de sangre, en una guerra civil fratricida, producto de los fascistas, garanticemos el más grande éxito, la más grande victoria de la historia electoral de nuestro pueblo”, dijo el mandatario sobre las elecciones presidenciales durante un acto público en una zona popular del oeste de Caracas.

La advertencia no pasó inadvertida para el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, quien este lunes expresó que se asustó con los dichos de su par venezolano. “Me asusté con las declaraciones de Maduro, de que si él pierde las elecciones habrá un baño de sangre. Quien pierde las elecciones toma un baño de votos, no de sangre”, subrayó el líder del izquierdista Partido de los Trabajadores (PT).

Durante una entrevista con corresponsales extranjeros, el mandatario brasileño reveló que conversó dos veces con Maduro previamente para advertirle que “si quiere contribuir a resolver el problema de crecimiento de su país y la vuelta de los que se fueron, tiene que respetar el proceso democrático”. Según el jefe de Estado, las elecciones del próximo domingo serán “la única oportunidad” para que Venezuela “vuelva a la normalidad” y que el país se reintegre a la comunidad regional e internacional.

Lula
El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, llega al Palacio de Itamaraty para almorzar con el presidente Lula, el 29 de mayo de 2023, en Brasilia. Foto: Antonio Cruz/EBC

“Maduro tiene que aprender: cuando ganas, te quedas. Cuando pierdes, te vas y te preparas para disputar otra elección. Espero que eso sea lo que pase, por el bien de Venezuela y por el bien de América del Sur”, comentó Lula.

El presidente de Brasil también confirmó que su gobierno enviará a dos representantes de la corte electoral brasileña y a su asesor en asuntos extranjeros, el excanciller Celso Amorim, con el propósito de que se observe el proceso electoral en el país vecino.

“No dije mentiras. Sólo reflexioné. El que tenga miedo que tome té de manzanilla”, respondió Maduro este martes, sin mencionar a Lula. “En Venezuela triunfará la paz, el poder popular, la perfecta unión cívico-militar-policial”, agregó.

Evo Morales y su deseo de un triunfo “chavista”

Pero mientras Lula mostró sus reparos ante la agresiva retórica de Maduro, otro de los líderes de la izquierda regional, el expresidente de Bolivia (2006-2019), Evo Morales, se mostró confiado este lunes en un triunfo del oficialismo en Venezuela, a pesar de algunos cuestionamientos internacionales sobre los comicios del próximo domingo.

En una entrevista con EFE, el también líder del oficialista Movimiento al Socialismo (MAS) aseguró que él y su partido desean “que el chavismo gane en Venezuela”, y dijo que a pesar de los señalamientos y dudas sobre las elecciones, “el hermano (Nicolás) Maduro” y los venezolanos “son aguerridos”.

Evo Morales y Nicolás Maduro
Nicolás Maduro junto a Evo Morales.

“Hay un porcentaje alto de la población convencida de su soberanía e identidad”, indicó Morales, quien ha sido aliado de Maduro desde 2013, tras el fallecimiento del expresidente Hugo Chávez.

Daniel Ortega y la apuesta por una “gran victoria”

Al igual que Morales, el presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, y su esposa, la vicepresidenta Rosario Murillo, auguraron este lunes una “gran victoria” de su homólogo venezolano, Nicolás Maduro, en las elecciones presidenciales del domingo.

En una carta enviada a Maduro desde Managua, la pareja presidencial nicaragüense expresó su plena confianza, la del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) y la de la revolución popular sandinista, en la “gran victoria que seguramente alcanzarán-alcanzaremos, otra vez, este próximo 28 de julio”.

Ortega y Murillo apelaron a esa “gran victoria” de Maduro y del “formidable pueblo” del libertador Simón Bolívar y del fallecido presidente venezolano, Hugo Chávez, dijeron, “en nombre de la memoria, la historia, y la gloria de las batallas libertarias y los triunfos de nuestros pueblos”.

Ortega
La vicepresidenta de Nicaragua, Rosario Murillo, junto a su marido y presidente, Daniel Ortega, con el mandatario venezolano, Nicolás Maduro, y la vicepresidenta de este país, Delcy Rodríguez.

Destacaron que el día de las elecciones en Venezuela, que coincide con la fecha en la que celebra el natalicio del “comandante eterno” (por Hugo Chávez), “es y será, no lo dudamos, una fecha bendecida por los grandes espíritus de nuestros maestros, próceres y guías, que convergen en Chávez, y están resguardando los supremos sueños de Bolívar, (José) Martí, (Augusto C.) Sandino, Fidel (Castro), sueños cumpliéndose, de libertad, dignidad, fraternidad, solidaridad y justicia”.

En su misiva, Ortega y Murillo señalaron que “Chávez vive” y que el pueblo venezolano, junto con Maduro, “sigue librando las batallas necesarias, y alcanzando las victorias imprescindibles”.

Las críticas al “silencio” de Gustavo Petro

El 1 de abril, el presidente colombiano, Gustavo Petro, arremetió duramente contra el proceso electoral controlado por el chavismo, calificando de “golpe antidemocrático” la inhabilitación de María Corina Machado como candidata a las elecciones presidenciales.

“Empujada por la necesidad de complacer los designios del Departamento de Estado de EE.UU., la Cancillería colombiana da un paso en falso y comete un acto de grosera injerencia en asuntos que solo les competen a los venezolanos”, respondió el canciller Yván Gil.

Días después, el 9 de abril, Petro y Maduro dejaron atrás, con un encuentro en Caracas, el choque por la inhabilitación de la candidata opositora venezolana. “Fue una buena conversación”, dijo Maduro a la prensa. Parte de ella fue en privado, donde se pasó “revista de cómo evoluciona, progresa la relación”, indicó el mandatario venezolano, acompañado de Petro, al finalizar la reunión de trabajo en el palacio presidencial de Miraflores.

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y su par de Colombia, Gustavo Petro, se estrechan la mano mientras se reúnen en el Palacio de Miraflores, en Caracas, el 18 de noviembre de 2023. Foto: Reuters

Posteriormente, durante un encuentro con Lula en Bogotá, Petro reveló que le propuso un plebiscito a Maduro para tener un “pacto democrático” y respetar la vida de quien pierda las elecciones en Venezuela. “Queremos garantizar para cualquiera que pierda en esas justas electorales certeza y seguridad sobre su vida, sobre sus derechos, sobre las garantías políticas que cualquier ser humano debe tener en su respectivo país”, dijo.

Sin embargo, este martes el senador colombiano David Luna, de Cambio Radical, exigió que Petro asuma una postura como la de brasileño Lula da Silva ante el acoso del régimen venezolano en vísperas de las elecciones. “El presidente dice, por ejemplo, que él es un auténtico demócrata. ¿Cómo puede ser que un genuino demócrata guarde absoluto silencio ante la arremetida del régimen de Nicolás Maduro en contra de la oposición a escasos días de las elecciones en Venezuela? Y no se trata de unas elecciones más, sino de las de un país hermano cuyo presente y futuro tiene efectos directos sobre Colombia”, dijo el legislador en entrevista con la revista Cambio.

“Por un lado, dice ser un demócrata, pero ante las amenazas absurdas del señor Maduro calla. Colombia debe tener una posición contundente y clara respecto a qué significa cumplir las reglas de juego. Yo le quiero preguntar al presidente Petro si su silencio obedece a algún tipo de acuerdo con Maduro”, insistió Luna sobre la postura del mandatario colombiano.

La distancia de López Obrador

En marzo, el historiador y ensayista mexicano Enrique Krauze, se refería así al presidente de su país, Andrés Manuel López Obrador. “Y ya en la presidencia, López Obrador ha desplegado un autoritarismo sin precedentes en la historia contemporánea de México. Por eso no me sorprende su silencio cómplice frente al atropello a la democracia venezolana. En su mente, los dictadores revolucionarios ‘encarnan’ al pueblo, aunque en la práctica lo opriman”, declaró entonces a La Tercera.

A fines de mayo, AMLO dijo que no quería inmiscuirse en las elecciones venezolanas. “Es que no me quiero meter en eso porque es inclinarme a favor de un grupo y en contra de otro, entonces no acostumbro, es como si me meto a ver qué está pasando en Estados Unidos”, respondió el presidente mexicano a una pregunta de una periodista en su conferencia matutina.

El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, asiste a su conferencia de prensa habitual en el Palacio Nacional en Ciudad de México, el 31 de enero de 2024. Foto: Reuters

López Obrador argumentó entonces que no estaba enterado de los detalles de los comicios ni de las denuncias de inhabilitación de opositores, entre las que destacaba la de la líder opositora María Corina Machado. “No estoy muy informado, sé que va a haber elecciones, pero no sé exactamente cuándo, pues ojalá y que se pongan de acuerdo y sea el pueblo de Venezuela el que elija a su autoridad, eso es lo que yo deseo, nada más, no tengo mayor información”, sostuvo.

En todo caso, las últimas denuncias de intimidación a miembros de la oposición venezolana parecen haber alejado al gobierno mexicano de cualquier tipo de mediación con Maduro. Así lo informó la semana pasada el diario español ABC, tras la decisión de Caracas de detener al jefe de seguridad de María Corina Machado y la denuncia de la propia dirigente de un atentado en su contra.

Así, según el periódico, López Obrador se diferencia de la estrategia de Petro y Lula de ser una suerte de garantes del proceso electoral y de la transición posterior en caso de que la oposición gane las elecciones del 28 de julio. La distancia de México no es un dato menor porque en Ciudad de México se desarrollaron las negociaciones para este llamado electoral que luego fue ratificado en una mesa de acuerdos en Barbados, recordó el medio español.

“Fuentes de la Cancillería mexicana dijeron a ABC que Petro intentó convencer a López Obrador de que se sumara a la iniciativa que protagoniza con Lula, pero el mexicano ha elegido permanecer al margen. Y es que López Obrador siempre ha sido cuidadoso de su relación con Maduro, esencialmente para no afectar su obligada convivencia con Estados Unidos. Por ejemplo, a diferencia de lo que sucede con el presidente cubano Miguel Díaz-Canel, el mandatario mexicano siempre ha evitado cumbres y postales con el chavismo”, detalló.

Y agregó: “En la Cancillería mexicana todavía hay sospechas sobre si Maduro va a respetar el proceso electoral o si habrá algún arresto de alto nivel de último minuto, por ejemplo, contra el candidato opositor con más chances de vencer al chavismo, Edmundo González Urrutia. La canciller mexicana Alicia Bárcena tiene varios canales de información con Caracas y de ahí que la mesura adquiera mayor sentido”.

Comenta

Los comentarios en esta sección son exclusivos para suscriptores. Suscríbete aquí.