Carolina Tohá confirma candidatura presidencial y anuncia proyecto de “progreso, cohesión y seguridad”

"Toda esa experiencia quiero ponerla al servicio de Chile en esta etapa y creo que estoy lista para hacerlo. Lo hago con un propósito claro, que es encabezar el próximo gobierno de nuestro país", expresó la exministra del Interior.
Pasadas las 20.45 horas de este martes, el Presidente Gabriel Boric aceptó la renuncia de la exministra del Interior, Carolina Tohá (PPD), y designó en el cargo a quien se desempeñaba como titular en la Secretaría General de la Presidencia, Álvaro Elizalde (PS).
El acto, que se extendió por casi 20 minutos, se realizó en dependencias del salón Montt Varas de La Moneda, donde llegaron los ministros de Estado, y estuvieron presentes Matilde y Emilio, ambos hijos de la ahora otrora jefa del Gabinete.
La decisión de Tohá apuntaría a liderar una candidatura que la posicionaría como una de las cartas principales del oficialismo en miras a la carrera presidencial.
Tras comunicada su decisión y aceptada por parte del Ejecutivo, la militante del PPD se despidió de sus excompañeros rompiendo el protocolo con un abrazo grupal, atípico para la ocasión, pero donde primó la emotividad.

Será candidata presidencial
Minutos después de la ceremonia, la Tohá emitió sus primeras palabras fuera del gobierno, ratificando que será candidata a la Presidencia de Chile.
“He estado en muchas luchas políticas en mi vida. Cuando he considerado que son importantes para el país, nunca me he restado. Y ha llegado el momento de emprender otra lucha política, que es postular a la Presidencia de la República”, anunció.
En torno a su gestión, indicó que tras dos años y medio a la cabeza de Interior y Seguridad Pública “he estado comprometida en cuerpo y alma y esta tarea y no fue fácil dejarla atrás, la verdad. Pero el compromiso que me ha tenido trabajando en este periodo es el mismo que me hace hoy día decidir asumir un desafío mayor”.
“Me voy porque creo que me toca hacerlo, es lo que me corresponde a mí, le corresponde a mi generación también, y siento el deseo y siento la energía de entregar todo lo que tengo a nuestro país en esta etapa, con una responsabilidad aún mayor de la que he tenido en este tiempo”, agregó.
También se refirió al tiempo que transcurrió desde que surgió la idea de competir en la carrera presidencial como una opción viable para el oficialismo, hasta que se decidió a concretar esta idea.
“No es misterio que esta decisión se ha demorado. Ha sido muy reflexionada. Nos tomó tiempo madurarla, pero es una decisión que no se basa en cálculo de conveniencia. Se basa en la convicción a la que hemos llegado de que tenemos una alternativa distinta que proponer, una alternativa que hoy no está en la cancha y vamos a ponerla en la cancha. Y vamos a jugar el partido, vamos a jugarlo para ganar”, acotó.

La ventaja de la experiencia
En torno a las ventajas que vislumbra la exsecretaria de Estado, apuntó a la experiencia que lleva a cuestas, tras una vasta carrera política habiéndose desempeñado como alcaldesa, diputada, subsecretaria y ministra.
“Toda esa experiencia quiero ponerla al servicio de Chile en esta etapa y creo que estoy lista para hacerlo. Lo hago con un propósito claro, que es encabezar el próximo gobierno de nuestro país. Un gobierno nuevo, que le ofrezca a Chile un proyecto nacional. Un proyecto de progreso, de cohesión y de seguridad”, subrayó.
Sumado a ello, enfatizó que “quiero ofrecer algo muy simple al país: creer en Chile. Yo creo en Chile y creo que debemos volver todos y todas a creer en Chile, a recuperar la confianza en los demás, la confianza en nuestras capacidades, en nuestras instituciones. Creer en Chile significa muchas cosas, pero antes que nada significa potenciar el diálogo, confiar en nuestra capacidad que dialogando podemos resolver los conflictos en todas las instancias”.
“No somos un país descarriado”
Finalmente, abordó el escenario mundial en el que se encuentra la política, asegurando que son tiempos de “incertidumbre” y que “hay desesperación en muchas partes del planeta” ante una “evidente” ola de “ideas de ultraderecha que se instalan y que ponen en duda muchos avances civilizatorios que hemos logrado con mucho, mucho esfuerzo en el tiempo”.
Ante ello, puntualizó que “Chile tiene condiciones únicas en el mundo para ser una tierra de esperanza. No tenemos por qué caer en esa trampa. Es verdad que tenemos desafíos enormes, tenemos muchos problemas, pero no somos un país descarriado, como algunos quieren hacer ver. Somos un país fuerte, sobrio, pragmático. Somos un país muy trabajador”.
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