Anne Applebaum: “Las dictaduras del siglo XXI están dirigidas por multimillonarios”

Anne Applebaum
Anne Applebaum: “Los dictadores modernos no están vinculados por ideologías, sino por intereses comunes”. Foto: Maciej Zienkiewicz

La periodista y escritora estadounidense, ganadora del Premio Pulitzer, conversó con La Tercera sobre su último libro "Autocracia S.A.", que explora el alarmante auge de las autocracias y las redes financieras, de seguridad y tecnológicas que las sustentan.


La periodista y escritora estadounidense, ganadora del Premio Pulitzer, Anne Applebaum, ha pasado gran parte de su carrera investigando y escribiendo sobre distintas formas de autoritarismo, desde el colapso del comunismo en Europa del Este hasta la amenaza de la desinformación del siglo XXI.

Ha escrito diferentes libros, por ejemplo, en 1994 publicó Entre Este y Oeste, que trata sobre el auge del nacionalismo en las repúblicas soviéticas, obteniendo el Premio Adolph Bentinck. Y en 2003 lanzó Gulag: historia de los campos de concentración soviéticos, un detallado retrato sobre el sistema de campos de concentración que le valió el Pulitzer en 2004.

En conversación con La Tercera entrega detalles de Autocracia S.A.: los dictadores que quieren gobernar el mundo (Debate), su último libro que ya se encuentra disponible en librerías chilenas y que explora el alarmante auge de las autocracias y las redes financieras, de seguridad y tecnológicas que las sustentan.

Ebrahim Raisi, Nicolás Maduro
El Presidente iraní, Ebrahim Raisi, le da la mano al Presidente venezolano, Nicolás Maduro, mientras recibe la Orden Libertador y Libertadora de Primera Clase, en el palacio presidencial de Miraflores en Caracas, Venezuela, el lunes 12 de junio de 2023. Foto: Archivo

¿Cuáles son los factores más importantes que contribuyen al surgimiento de los autócratas y las autocracias?

Hay dos factores importantes. Uno de ellos es que no solo las redes sociales, sino también los medios en línea, hacen posible la creación de realidades alternativas. Los dictadores siempre han intentado convencer a la gente, por ejemplo, de que la Unión Soviética es grandiosa y que estamos derrotando al capitalismo, o de que el régimen siempre puede vencer a sus enemigos. Y las redes sociales, los medios en línea, el mundo del entretenimiento y la realidad en línea lo han hecho más fácil que antes. Es más fácil persuadir a la gente a vivir, a experimentar el mundo en línea de una manera diferente a la del mundo real. Y el hecho de que ahora exista una especie de mercado global de información significa que los dictadores tienen muchas más oportunidades y facilidades. Les resulta más fácil llegar a la gente y vender su falsa visión del mundo. Eso es lo primero. También creo que la evolución en los últimos 20 años de la opaca economía offshore, la economía secreta que coexiste con la real, ha facilitado tanto a la gente robar y ocultar dinero, moverlo por todo el mundo y usarlo de diferentes maneras. Es decir, creo que la tecnología, que supongo que también forma parte de la otra cara de la globalización, creo que ha sido importante para ayudar a los dictadores a mantenerse en el poder. Y cuando llegan al poder (lo hacen) para perpetuar su dominio y para extender su influencia. Las dictaduras del siglo XXI están dirigidas por multimillonarios, mientras que las del siglo XX no.

Putin y Xi
El Presidente ruso, Vladimir Putin, y el Presidente chino, Xi Jinping, participan en una ceremonia oficial de bienvenida para los jefes de delegaciones en la cumbre BRICS en Kazán, Rusia, el 23 de octubre de 2024. Foto: Archivo

Hablando de esas diferencias, en su libro usted señala que los autócratas actuales están unidos, no por grandes ideologías o ideas, sino por temas de negocios, en lugar de tener una visión común sobre el mundo…

Sí. Así que los dictadores modernos no están vinculados, como dices, por ideología o por ideas. Esto es muy diferente de la Unión Soviética, que tenía una visión falsa del mundo, pero aun así era una visión que podían describir. Lo que une a Venezuela, Irán, Rusia y China es algo muy diferente. Se trata de intereses comunes, ya sea que los intereses comunes del régimen venezolano sean de mantenerse en el poder, robar dinero, ocultarlo, evadir sanciones, obtener armas. Llegan a acuerdos basados en transacciones, y para mí, una de las relaciones más interesantes del mundo es la que existe entre Venezuela e Irán. Si lo piensas, ¿qué tienen en común? Irán es un Estado islámico. Venezuela supuestamente es un Estado socialista ateo. Aunque, claro, Chávez y sus sucesores han tenido una relación extraña con la Iglesia Católica. Sin embargo, uno de ellos es una dictadura religiosa, y el otro es algo que se supone es muy diferente. Y aun así descubren que tienen mucho en común. Y han ayudado a los venezolanos a evadir sanciones, como los iraníes, a blanquear dinero. A cambio, los venezolanos han ayudado a los iraníes con visas, por ejemplo, para Hezbolá y para otros terroristas y personas vinculadas a Irán. Así que descubrieron que tienen un interés común, tanto en esta economía sumergida como en el mundo de la ilegalidad. Y descubrieron que tenían lo suficiente en común para trabajar juntos, aunque no tuvieran nada en común ni histórica ni lingüística ni culturalmente ni en ningún otro sentido.

Putin y Raisi
El Presidente ruso, Vladimir Putin, y el Presidente iraní, Ebrahim Raisi, se reúnen antes de una cumbre de líderes de los estados garantes del proceso de Astaná, diseñado para encontrar un acuerdo de paz en el conflicto sirio, en Teherán, Irán, el 19 de julio de 2022. Foto: Archivo

¿Cree que por eso es más difícil luchar contra esta “sociedad de autócratas?

Económicamente, los venezolanos no solo luchan contra su propio régimen. También luchan contra un régimen que tiene armas rusas, inversión china, dinero secreto iraní y, bueno, la policía secreta cubana. Así que sí, dificulta el cambio. Creo que el Estado venezolano es tan impopular, incluso entre su propio Ejército y su propia policía, que sin esa ayuda externa creo que habría sido mucho más fácil cambiarlo o reformarlo.

¿Qué medidas se pueden tomar para evitar que surjan las autocracias?

Lo más importante es que el mundo democrático comprenda el tipo de amenaza que enfrenta y comience a formar coaliciones para combatirla. Acabamos de perder a Estados Unidos, por lo que ya no será el líder mundial. Eso significa que es muy importante que países como Chile, Colombia, Canadá, Francia e Inglaterra trabajen juntos para combatir la cleptocracia y encontrar soluciones reales al problema de las conversaciones en línea, que son tan fáciles de manipular, e incluso para contrarrestar a las empresas estadounidenses de redes sociales.

¿Sirve imponer sanciones? Esto, porque se ha visto que Rusia, por ejemplo, las ha podido sortear…

Las sanciones debilitan a estos países. Rusia se ha visto profundamente debilitada por ellas. No se esforzaría tanto por eliminarlas si no fuera así. Irán y Venezuela también se ven debilitados por las sanciones. Así que creo que debemos entender que las sanciones tienen limitaciones, especialmente porque estos países pueden colaborar fácilmente. Esto permite evadirlas. Las sanciones no pueden ser la única herramienta. Son solo una de ellas, pero no son una solución. Ha sido muy fácil pedir sanciones o imaginar que traerían algún cambio. Pero está bastante claro que no lo hacen.

Libro de Anne Applebaum

En su libro también menciona las relaciones entre las autocracias y los países democráticos, ¿cómo eso puede complicar la lucha contra los regímenes autócratas?

Es muy importante entender que los autócratas tienen influencia dentro de las democracias. Imaginar que se trata de una lucha entre naciones, a ambos lados del Muro de Berlín o algo similar, es una forma equivocada de verlo. Existe una lucha activa entre ideas autocráticas y democráticas dentro de cada país. Quienes promueven el secretismo, la opacidad y la cleptocracia siempre luchan contra quienes buscan transparencia y rendición de cuentas. Quienes buscan una oligarquía y un mayor poder concentrado en la cima luchan constantemente contra quienes buscan una distribución más equitativa del poder en la sociedad. Esta lucha se desarrolla dentro de cada país, no solo entre países. Y mire, vimos en las tres últimas elecciones estadounidenses lo fácil que fue para otros países, como Rusia, por ejemplo, influir en Estados Unidos. Lo cierto es que las autocracias encuentran personas que simpatizan con sus ideas y su idioma dentro de nuestros estados. Y luego lo publicitan. Así que si no entendemos que hay una especie de guerra de ideas en marcha todo el tiempo, entonces no podremos ganarla.

¿Qué caracteriza a autócratas como Putin, Chávez o Maduro?

Tienden a ser más codiciosos cuanto más tiempo permanecen en el poder. Pero, bueno, si escuchas a Putin -escribí sobre él casi tan pronto como tomó el poder-, él ya usaba ese lenguaje de elogios a la KGB. Y ya hablaba de ideas revanchistas sobre Rusia y la recuperación del imperio. Habló de eso desde el principio. Así que, muy a menudo, nos dicen lo que van a hacer. Es solo que no queremos oírlo. La gente que los votó, o incluso quienes no los votaron, piensa que tienen un sistema con barreras que se detendrán y habrá restricciones. A menudo nos llevamos una desagradable sorpresa al descubrir que las barreras son solo personas. Y a la gente se le puede intimidar, comprar, o pueden ser simplemente flojas. Es decir, el sistema no siempre funciona como debería, estamos viendo eso en Estados Unidos ahora mismo.

¿Cuál es su visión de Estados Unidos y Donald Trump, cuya narrativa es de autócrata?

Creo que ha ido mucho más allá. No es solo su vocabulario. Quiero decir, Trump sí usa el lenguaje de los autócratas. Se considera la fuente del poder e incluso de la ley. Denigra a sus enemigos, llamándolos alimañas o ciudadanos no estadounidenses. Desde que asumió el poder se ha propuesto destruir el servicio civil estadounidense, que era una parte importante de la democracia estadounidense, como una especie de servicio civil basado en el mérito. Hizo que las cosas funcionaran. Ha cerrado ilegalmente programas ordenados por el Congreso, empezando por USAID, pero ahora está afectando a otros. Parece que van a atacar la Seguridad Social y otras cosas que la gente asumía que eran muy básicas. Ha ignorado la voluntad del Congreso. Está intentando evadir las sentencias judiciales. Es decir, no es solo él. Ahora está rodeado de un grupo de personas decididas a invadir las instituciones estadounidenses. Y van a intentarlo. No sé en qué momento los detendrán, si es que los detienen.

Trump no solo ha provocado grandes cambios en Estados Unidos, sino que también en el mundo…

Creo que este es un momento de cambio realmente profundo. Estamos presenciando un realineamiento mundial y las suposiciones que teníamos sobre Estados Unidos, su papel, sus aliados y sus enemigos, se desvanecerán. Será muy difícil, punto. Porque, como saben, la administración Trump va en contra de la voluntad y las creencias de la mayoría de los estadounidenses. No sé si lo han entendido todavía. Pero hay un pequeño grupo de personas muy radicales. No son conservadores, son radicales, y tienen una visión muy radical de cómo cambiarán Estados Unidos. Tarde o temprano se toparán con grandes obstáculos y habrá mucha agitación. Lo que ocurre en Estados Unidos influye en todos, querámoslo o no. Y me imagino que probablemente haya mucha gente en Chile que no quiera ninguna influencia de Estados Unidos, ni de una forma ni de otra, pero es inevitable. Es el país más grande, el más rico, y es influyente. Así que creo que todo el mundo se verá afectado por esta agitación de una forma u otra.

Comenta

Los comentarios en esta sección son exclusivos para suscriptores. Suscríbete aquí.