Scotiabank: transición desde multifondos a fondos generacionales implicaría mover activos por el equivalente al 16% del PIB

Bolsa de Santiago

El equipo de estudios del banco analizó las consecuencias de pasar del actual de esquema de inversión hacia aquel propuesto en la reforma previsional que actualmente se discute en el Congreso. Habría una fuerte demanda de instrumentos de deuda, en desmedro de las acciones.


Una serie de cambios al actual sistema de inversiones de las AFP es lo que se propone en la reforma previsional que se discute en el Congreso. Y las implicancias para los activos con los que hoy por hoy cuenta el sistema, equivale a un porcentaje relevante del PIB.

Así se desprende de un informe elaborado por Scotiabank en el que analizó las consecuencias de la propuesta en discusión: migrar desde Multifondos a Fondos Generacionales (FG) significaría movilizar algo más de US$ 50 mil millones, equivalente al 16% del PIB.

La iniciativa propone pasar del actual sistema de multifondos, donde las personas pueden elegir entre cinco alternativas -desde el A, la más riesgosa; hasta el E, menos riesgoso-, hacia un esquema de fondos generacionales, sobre los cuales las personas no podrán tomar decisiones de cambios.

Según el análisis de Scotiabank, los fondos generacionales (FG) o de ciclo de vida se asemejan a los Target-Date Funds (TDF) en EE.UU., los que mejoran la relación riesgo-retorno de las inversiones previsionales. “Los TDF se diseñan por grupos etarios similares y usualmente se agrupan en rangos de 5 años. En principio, es posible pensar en cerca de 10 FG, el doble de los actuales multifondos manejados por las AFP”, dice el reporte.

Pero la transición en el país implicaría una serie de movimientos dadas las elecciones que los cotizantes han hecho con sus inversiones bajo el esquema de multifondos. Scotiabank consigna que según estimaciones recientes de la Superintendencia de Pensiones, el 51% de los afiliados se encuentra en un fondo subóptimo, es decir, que no corresponde a su horizonte de inversión. Así, estima que “sólo 30% de los recursos se encuentran invertidos en fondos conservadores (D y E). Sin embargo, cerca del 60% de los recursos administrados en el sistema pertenecen a personas mayores de 50 años. Según nuestras estimaciones y rangos de edad considerados, cerca del 42% de los afiliados se encuentra en un fondo subóptimo según su edad. En términos de recursos, cerca de un 30% de los activos tendría que ser reasignado al transitar a un esquema de FG”.

“Es decir, la cartera actual de los multifondos se encuentra invertida excesivamente en activos riesgosos, que no reflejan correctamente el horizonte de inversión (fecha de jubilación) o perfil de riesgo de los afiliados”, dice el informe.

Bajo esa premisa, proyecta que la transición desde los actuales multifondos hacia fondos generacionales implicaría transferencias de recursos por cerca de US$ 54 mil millones, desde los actuales fondos riesgosos hacia fondos generacionales conservadores.

“Es decir, bajo un esquema de FG, cerca de un 30% de los activos tendrían que ser reasignados respecto a la situación actual”, indica.

Impacto en mercado

Uno de los aspectos que abordó Scotiabank, son los efectos que podría tener la reasignación en el mercado local.

Según sostiene, considerando la cartera a junio 2024, sin flexibilizaciones, y sólo reasignando el monto administrado por cada multifondo, se observaría un aumento en la demanda por activos de renta fija local en cerca de US$ 31 mil millones respecto a la demanda actual bajo el esquema de multifondos.

“La cartera actual basada en multifondos mantiene un stock de US$ 37,5 mil millones en bonos de Tesorería, lo que bajo un esquema de FG aumentaría a US$ 54 mil millones, es decir, cerca de US$ 17 mil millones de mayor demanda por deuda soberana local. Por otro lado, se observaría una desinversión de US$ 27 mil millones en renta variable (local y externa). Bajo este ejercicio, observaríamos una desinversión de US$ 28 mil millones desde activos extranjeros hacia activos locales”, indica.

A estas variables, el equipo de estudios del bancos, sumó el flujo de recursos que entran al sistema, es decir, los abonos de cotizaciones anuales (cerca de US$10 mil millones) y un aumento de cotizaciones propuesto en la Reforma de Pensiones (+6pp de cotización; US$ 6 mil millones.).

“Bajo un esquema de Fondos Generacionales, considerando la cartera a junio 2024 y sin flexibilizaciones, la reasignación de los flujos anuales implicaría una entrada adicional de recursos a los Fondos Generacionales conservadores (símil de fondos D y E) por cerca de US$5 mil millones. Esta reasignación implicaría también una demanda adicional por activos de renta fija (local) y menor por renta variable (extranjera) dado el perfil de riesgo de los fondos conservadores. Este efecto de reasignación de recursos por el mayor flujo de cotizaciones se agrega a los US$ 54 mil millones estimados por la reasignación del stock de activos del sistema”, sostiene el informe.

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