Andy Ogles, el representante republicano tras el proyecto para permitir un tercer mandato a Trump

En una entrevista telefónica con NBC News el domingo, Trump afirmó que mucha gente quiere que busque un tercer mandato. Foto: Archivo

El legislador presentó en enero una iniciativa para modificar el texto de la Enmienda 22 y permitir que un presidente que cumple mandatos no consecutivos pueda ejercer un tercer período de cuatro años. Ogles también es conocido por impulsar un proyecto de ley para que EE.UU. adquiera Groenlandia.


Agitando las ya turbulentas aguas en Estados Unidos, el presidente Donald Trump volvió a plantear la idea de buscar un tercer mandato y reiteró que “no bromeaba”. La Enmienda 22 de la Constitución prohíbe tal acción, señalando: “Nadie será elegido presidente más de dos veces”.

Sin embargo, en una entrevista telefónica con NBC News el domingo, Trump afirmó que mucha gente quiere que lo haga. Al preguntársele si se estaban considerando estrategias para tal candidatura, respondió: “Hay métodos para hacerlo”.

Y detrás de esos métodos destaca el representante republicano por Tennessee, Andy Ogles, quien ya presentó una ley para modificar el texto de la Enmienda 22 y permitir que un presidente que cumple mandatos no consecutivos pueda ejercer un tercer período de cuatro años. Ello, pese a que derogar o modificar esa enmienda requeriría dos tercios de los votos en la Cámara de Representantes y el Senado, y la ratificación de tres cuartas partes de las legislaturas estatales, según recuerda CNN.

Ogles
Andy Ogles presentó una iniciativa para modificar el texto de la Enmienda 22 y permitir que un presidente que cumple mandatos no consecutivos pueda ejercer un tercer período.

El 23 de enero pasado, apenas tres días después de la toma de posesión de Trump, el republicano trumpista Andy Ogles presentó una resolución conjunta en la Cámara de Representantes destinada a levantar el límite de dos mandatos para los presidentes estadounidenses, vigente desde 1951.

En la declaración que acompaña a la resolución, Ogles cita la “imperiosa necesidad de proporcionar al presidente Trump todos los recursos necesarios para corregir el desastroso rumbo trazado por la administración Biden (…). Ha demostrado ser la única figura en la historia moderna capaz de revertir la decadencia de nuestra nación y restaurar la grandeza de Estados Unidos, y debe concedérsele el tiempo necesario para lograr ese objetivo”.

Según el texto presentado por Ogles, la enmienda que limita a dos el número de mandatos por presidente no se derogaría (como la mayoría de las resoluciones anteriores), sino que se aumentaría a tres si los dos primeros mandatos no fueran consecutivos. El objetivo es permitir que Trump se una a Franklin D. Roosevelt entre los presidentes elegidos para más de dos mandatos. Hasta el día de hoy, Roosevelt es el único presidente que ha sido elegido para más de dos períodos. Murió en 1945, menos de 90 días después de su cuarta investidura. Trump es también el único inquilino de la Casa Blanca desde Grover Cleveland que ha sido elegido para dos mandatos no consecutivos.

A pesar de tener 78 años (cumplirá 82 al final de su segundo mandato), Trump dejó la puerta abierta a una tercera presidencia durante la campaña. Pocos días después de su elección en noviembre, dijo a los congresistas republicanos: “No creo que vuelva a presentarme a menos que digan: ‘Es tan bueno que tenemos que encontrar otra cosa’”. Pocos días después, el representante demócrata por Nueva York, Dan Goldman, presentó una resolución con el objetivo de impedir un tercer mandato de Trump, mencionando expresamente al presidente en el texto

La revista Le Grand Continente recuerda que se han lanzado iniciativas en este sentido para permitir que los dos presidentes demócratas que habían cumplido dos mandatos desde 1951, Bill Clinton y Barack Obama, se presentaran por tercera vez. Pero estas no lograron atraer un apoyo significativo, y la última encuesta de opinión sobre la cuestión muestra una fuerte oposición a levantar los límites de los mandatos presidenciales: en 2013, el 81% de los estadounidenses se habían opuesto.

Pero enmendar la Constitución no es la única forma en que Trump podría permanecer en el poder después de que termine su mandato actual. “Aunque la Enmienda 22 prohíbe a Trump ser elegido presidente nuevamente, no le prohíbe ejercer como presidente más allá del 20 de enero de 2029″, escribió Philip Klinkner, profesor de gobierno en Hamilton College, en un artículo reciente en The Conversation.

“La razón de esto es que la Enmienda 22 solo prohíbe que alguien sea ‘elegido’ más de dos veces”, apuntó Klinker. “No dice nada sobre que alguien se convierta en presidente de alguna otra manera que no sea siendo elegido para el cargo”.

Klinker indicó que un escenario hipotético sería que Trump se postulara a vicepresidente en 2028, y que el vicepresidente JD Vance se presentara como candidato a presidente. “Si es elegido, Vance podría entonces dimitir, convirtiendo a Trump en presidente de nuevo”, escribió el académico.

Groenlandia y Honduras

Ogles también es conocido por presentar un proyecto de ley para que EE.UU. adquiera Groenlandia, una de las aspiraciones que Trump ha manifestado hasta el cansancio en las últimas semanas.

El 13 de enero, el republicano de Tennessee presentó un proyecto de ley para “autorizar al presidente a intentar entablar negociaciones con el Reino de Dinamarca para garantizar la adquisición de Groenlandia por parte de Estados Unidos”. “Para algunos, puede parecer una locura, pero Estados Unidos ha estado mirando a Groenlandia durante más de 100 años. Estratégicamente, cuando miras su riqueza y recursos y tienes en cuenta la creciente actividad de China y Rusia en estas rutas marítimas, se vuelve importante para Estados Unidos afirmarse diciendo: [Groenlandia] es nuestra puerta de entrada, es nuestra zona de operaciones y somos, muy francamente, el depredador dominante”, comentó Ogles en Fox News.

Donald Trump Jr. visits Nuuk
Donald Trump Jr. visita Nuuk, Groenlandia, el 7 de enero de 2025. Foto: Archivo

Asimismo, Ogles ha impulsado un proyecto que amenaza con suspender toda la ayuda estadounidense a Honduras si el país centroamericano decide cerrar la Base Aérea Soto Cano, ubicada en Palmerola. La base de Palmerola, que ha sido un punto clave para las operaciones militares de EE.UU. en la región desde la década de 1980, alberga actualmente a más de 500 militares estadounidenses y 500 civiles hondureños y estadounidenses. Su función principal incluye contrarrestar el crimen organizado y proporcionar ayuda humanitaria.

Según el diario local La Prensa, la controversia comenzó cuando la presidenta de Honduras, Xiomara Castro, sugirió que la base “perdería toda razón para existir” si el gobierno de EE.UU. lleva a cabo deportaciones masivas de inmigrantes ilegales, especialmente de hondureños. Castro expresó que, en caso de que el presidente Donald Trump reanudara las deportaciones, su gobierno podría reconsiderar las políticas de cooperación militar con Estados Unidos, incluyendo la permanencia de las bases militares extranjeras en el territorio hondureño. El proyecto de Ogles especifica que esta acción aplicaría bajo el acuerdo bilateral de asistencia militar firmado entre ambos países en 1954.

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