Vlado Mirosevic, diputado liberal: “Hay que acostumbrarse a que todas las autoridades tienen declaraciones que responden a la coyuntura”
Para el diputado es difícil creer que Estados Unidos esté preocupado de una publicación emitida por el embajador Juan Gabriel Valdés antes de que asumiera el cargo. Por lo mismo, confía en que las relaciones bilaterales, con Trump y Boric a la cabeza, podrán prosperar. Además, el diputado se refiere a su "round" con Francisco Orrego y reconoce que "sigo sosteniendo que no es una persona de un juicio político equilibrado".
El presidente de la comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara de Diputados, Vlado Mirosevic (Partido Liberal), hace una férrea defensa del embajador de Chile en Estados Unidos, Juan Gabriel Valdés, quien ha estado en el ojo del huracán por sus dichos en contra de Donald Trump.
“Trump es una encarnación de lo peor de la historia de Estados Unidos”, publicó Valdés en X hace cuatro años.
El candidato presidencial del Partido Liberal sugiere que es necesario normalizar que las autoridades emitan declaraciones que respondan a la coyuntura. En ese sentido, descarta que la crítica hecha por el embajador -o por el propio Presidente Gabriel Boric- contra la autoridad electa tenga efecto en las relaciones bilaterales entre ambos países.
Usted defendió al embajador Valdés. ¿No teme que sus declaraciones puedan terminar por jugarle en contra a Chile una vez que asuma Trump?
Por supuesto que no. Hay una exageración y una utilización respecto a este caso. El embajador Valdés es una persona de gran trayectoria, uno de nuestros mejores diplomáticos. Polemizar sus dichos de hace cuatro años no tiene ningún sentido. Su prestigio es muy superior a cualquier declaración que pueda haber dicho, como tantos otros, por lo demás, en contra de Donald Trump. No es el único que ha tenido una posición crítica. No me gusta que haya, de parte de la oposición, una utilización política a propósito de política interna, que la política interna empiece a contaminar la política exterior chilena.
¿Los dichos de Valdés no podrían terminar por hacer incómodas las bilaterales, si es que las hubiese? Argentina parecer estar sacando ventaja...
En la era de las redes sociales, hay que acostumbrarse un poco a que todas las autoridades públicas tienen declaraciones que responden a la coyuntura de un momento. Les pasa a todas las autoridades del mundo, no solo chilenas. Yo normalizaría eso. Y no creo que esto vaya a tener una afectación diplomática, porque la relación con Chile es mucho más grande, muy vigorosa. Las autoridades norteamericanas no están preocupados de un tuit de un embajador chileno cuando no lo era, además. Por lo demás, el embajador no es la única autoridad política que ha sido crítica en público de Donald Trump y que luego va a tener que reunirse con él.
Partiendo por el Presidente Boric, cuando era diputado...
Por supuesto. Además, déjeme decirle que el liderazgo de Donald Trump es polémico y seguramente debe estar bastante acostumbrado a las críticas.
En consideración de la trayectoria del embajador Valdés, ¿no fue un error caer en un comentario así?
Respecto a Donald Trump se han dicho muchas cosas. La mayoría no son necesariamente buenas, por lo tanto no creo que eso signifique un pecado para el embajador, en ningún caso.
El embajador Valdés, en todo caso, no solo fue cuestionado por esa publicación, sino también porque se ausentó de la convención republicana y sí asistió a la demócrata. ¿Fue un error eso?
Él fue a la convención demócrata con otros 60 embajadores, de distintos colores políticos. Esto que aquí parece tan raro desde Chile, desde la oposición chilena, la verdad es que en Estados Unidos es una tradición. El embajador explicó que no pudo ir a la otra por cuestiones de agenda.
El Presidente Boric fue rudo con el gobierno estadounidense mientras era diputado. ¿Confía en que su administración va a estar a la altura de mantener una buena relación con el gobierno de Trump?
Yo no tengo muchas dudas de eso. Son muchos los gobiernos en el mundo que tienen liderazgos que no están en sintonía de Donald Trump. Me atrevería a decir que la mayoría de los gobiernos, en buena hora. Sin embargo, creo que lo que le corresponde a un gobierno es hacer bien su pega y tener las relaciones diplomáticas a la altura. En eso, la Cancillería y el gobierno actual han demostrado tener una posición de Estado.
Esta semana usted dijo que Francisco Orrego “no está en su sano juicio”, lo que desató críticas transversales. ¿Se equivocó?
Si usted mira la cuña en su conjunto, yo estoy haciendo una crítica política, no estoy haciendo un diagnóstico médico. Yo estudié Ciencias Políticas, no psiquiatría. Nunca he insultado a nadie, no es mi estilo. Yo me refería a que Francisco Orrego no es una persona de juicios políticos equilibrados. Es más bien una persona de juicios bastante fanáticos, polarizantes y extremos. Su estilo de liderazgo es confrontacional, agresivo y creo que eso no es lo que el país necesita. Estoy hablando de política, no de salud mental, es evidente.
¿Cree que se sobreinterpretó la cuña?
Estamos en período electoral y lo interpretan de esa manera porque es conveniente interpretarlo así.
Pero otros diputados del oficialismo también lo interpretaron así...
Están equivocados.
¿Pero Orrego no podría justificar lo mismo que dice usted, sobre que él hace críticas políticas?
El que sea que haya visto su comportamiento público entenderá rápidamente que es una persona que pareciera que tiene una rentabilidad de la polarización. Y no el único en este país: hay muchos, de izquierda y derecha. Yo tengo el derecho de enfrentarme a esos liderazgos para decirles que me parece que están equivocados, que el país no puede ir en esa dirección. Para que no me digan que solo enfrento a la vereda de al frente, me ha tocado hacer lo mismo respecto al liderazgo tóxico de la izquierda.
¿Quién tiene un liderazgo tóxico en la izquierda?
No voy a dar nombres, porque no quiero caer en la pelea.
Usted dice que su cuña fue malinterpretada. ¿Estaría dispuesto a pedir disculpas por no expresarse claramente?
Yo sigo sosteniendo que Francisco Orrego no es una persona de un juicio político equilibrado. Nunca he hecho una crítica a su salud mental, que además desconozco.
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